PREFERIMOS CONFIAR EN NOSOTROS MISMOS.Uno de los pilares de nuestra filosofía empresarial es el elevado porcentaje de producción propia. Desde la primera idea hasta el producto acabado, HEINE interviene de manera directa en casi todos los pasos de producción.
Así, por ejemplo, todos los productos se conciben y perfeccionan en nuestro propio departamento de investigación y desarrollo.
Siempre es mejor definir uno mismo unos márgenes de tolerancia, que aceptar los que establezca un proveedor. Por esta razón, nuestro departamento de fabricación de herramientas y moldes proyecta y construye todas las herramientas y moldes de inyección que necesitamos para el proceso de fabricación.
Con nuestros equipos de moldeo por inyección fabricamos los artículos más diversos, desde espéculos desechables para otoscopio hasta la compleja carcasa del oftalmoscopio binocular indirecto OMEGA 500.
Una planta galvanoplástica propia supone una fuerte inversión y mucho trabajo. No obstante, también es buena prueba de nuestra responsabilidad y de las estrictas normas de calidad que nos imponemos a nosotros mismos para el acabado de nuestros productos, y eso es algo a lo que concedemos mucho valor.
Nuestra planta galvanoplástica procesa diariamente cerca de 10.000 piezas individuales.
Cuanto más importante es una determinada operación para la calidad de un producto, más importante es también que nos ocupemos de ella nosotros mismos. De ahí que todas las operaciones básicas para la fabricación de un producto HEINE se lleven a cabo en nuestras instalaciones, desde la elaboración de los metales hasta la fabricación de las lámparas, pasando por la rotulación de los instrumentos y la colocación de los logotipos.
Cada mes, por ejemplo, de nuestros talleres salen 26.800 lentes, espejos y otros componentes ópticos.
|